En un entorno complejo tanto nacional como internacional, el desempeño del sector ganadero fue favorable para el 2021, pero no igual para inicios de 2022. El PIB de la ganadería para el cierre del año anterior alcanzó un crecimiento de 4% pasando de 13.9 a 14.5 billones de pesos, explicado en gran parte por el aumento del pie de cría bovino y de las exportaciones. Sin embargo, para el primer trimestre de 2022 la misma variable registró un descenso del 0.7%, ahora explicado por una mayor reducción del consumo interno lo que desaceleró el sacrificio de vacunos y sin un mercado externo que mitigara dicho comportamiento; teniendo en cuenta que las exportaciones registraron, en ese mismo periodo, un descenso del 26% en el volumen.
Al fenómeno anterior, se adiciona el comportamiento de los precios, que en promedio para el kilo de ganado gordo en pie en el primer cuatrimestre de 2022 fue de $7.613, 39% superior al promedio del primer cuatrimestre de 2021. Lo anterior se alineó con el IPC de la carne de res y sus derivados, que para el promedio del mismo periodo incrementó en un 34,6%. Como medida positiva, queda la posible estabilización que dichas cifras alcanzarían en lo que resta de 2022 y donde según Fedegán, en promedio, el kilo de ganado, gordo y flaco, rondaría los siete mil pesos. La contracción de las exportaciones por la guerra en Ucrania, donde participa Rusia, socio estratégico de Colombia en el comercio de cárnicos y las medidas de política monetaria, explicarían la previsión de dichos precios.


