Para el cierre de 2021 la superficie cultivada con arroz en Colombia fue de 544.635 hectáreas, registrando un descenso del 9% respecto al 2020. Alineado a la siembra estuvo la producción, que para el mismo periodo decreció en 2,6%; ubicándose en 3.33 millones de toneladas, es decir, 89 mil toneladas menos que en 2020. Por regiones, el descenso se explicó por Centro y Llanos, que siendo las áreas de mayor producción de arroz, disminuyeron su aporte en 24 mil y 10 mil toneladas, respectivamente. Por su parte, los rendimientos por hectárea pasaron de 5.9 en 2020 a 5.7 toneladas por hectárea en 2021. Así, el entorno real contrastó con el entorno de nominal, donde los precios para los primeros cuatro meses de 2022 registraron un incremento del 48,8%, esto es $503.815 más por tonelada que en 2021.
En 2022 las dudas vinculadas a las decisiones de siembras y por ende en la producción son múltiples y estarían en función de los costos de producción, la disponibilidad de agroinsumos, las condiciones meteorológicas y garantías de compra, entre otras. Así las cosas, la previsión es a la baja tanto por declaraciones de Fedearroz, como por estimaciones de la FAO. Desempeño que, agregado a la previsión de un escenario normal de importaciones, presionarían al sostenimiento de los altos precios del arroz en lo que resta del año.


