El creciente acceso al cannabis en los Estados Unidos ha superado la capacidad de la ciencia para comprender su impacto en la salud pública, haciendo imprescindible definir una hoja de ruta para la investigación y desarrollo de políticas públicas sobre cannabis. Así lo advierte Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés), en un análisis sobre el informe «Consecuencias para la salud pública de los cambios en el panorama de la política sobre el cannabis», publicado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM).