El pasado 14 de septiembre, el Gobierno de Colombia anunció la destinación de recursos por $35.000 millones para llevar a cabo la renovación cafetera este año en el país.
El sector recibió con beneplácito la noticia, pues este se considera como uno de los temas cruciales para el sector. ¿Pero qué es específicamente la renovación cafetera y por qué es importante?
“La renovación cafetera es un proceso esencial en la industria del café. Esto, debido a la naturaleza de largo plazo del cafeto, en contraste con cultivos de ciclos más cortos como el maíz o el frijol”, explicó Alejandro Escobar, gerente de Sectorial.co.
La falta de renovación -agregó- conlleva a una disminución progresiva en la productividad de los árboles de café maduros, lo que resulta en costos de producción más elevados y menor rentabilidad para los agricultores y, en consecuencia, para asegurar la sostenibilidad y competitividad de la industria cafetera, es importante llevar a cabo renovaciones periódicas, donde se sustituyen de árboles envejecidos por cultivos jóvenes.
El café es un cultivo que es fuente de ingresos para más de dos millones de campesinos en el país y donde se generan más de 700.000 empleos, es decir, 3,7 veces más que sectores como el floricultor, palmicultor o bananero combinados.

A pesar de eso, según el Ministerio de Agricultura, desde hace siete años la productividad ha disminuido creando un rezago de 30.000 hectáreas del cultivo. Dicho esto, se estima que con esta inversión se beneficien cerca de 17.500 pequeños caficultores del país para la renovación de 7.800 hectáreas de cultivos. Bajo ese escenario se prevé que en los próximos tres años se pase de cinco a doce cargas de producción por hectárea.
La renovación de los cafetales en Colombia se debe hacer entre cinco y siete años máximo para tener una caficultura productiva, sana y constantemente dedicada la producción. No obstante, como relata Carlos Alberto Cardona, del Comité de Quindío de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), “en los últimos años, debido a que los precios del café han estado altos, los cafeteros se abstienen de renovar porque la renovación se demora dos años y medio o tres años para tener unos granos de café”. “Mientras exista el palo, así sea con producciones bajas, pero el grano en el árbol, el cafetero prefiere eso. Sin embargo, lo ideal sería que cerraran el lote e hicieran la renovación como tal”, comentó.
Fuente: Valora Analitik
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