El fallecimiento de Eduardo Robayo Ferro fundador de Kokorico, reabre una discusión estructural sobre uno de los casos empresariales más representativos del país. Más allá de su papel como pionero en la masificación del consumo de pollo en Colombia, su historia permite analizar, desde la óptica del gobierno corporativo, cómo un negocio exitoso puede transformarse en un conglomerado relevante y, posteriormente, enfrentar dificultades derivadas de decisiones estratégicas, sucesión generacional y pérdida de enfoque.